Hugo Padilla, in memoriam

Hugo Padilla, poeta, filósofo, traductor y maestro de muchas generaciones de estudiantes de filosofía en nuestro país nació en Ciudad de México en 1935 y falleció este 2 de agosto de 2018 en aquella urbe. Durante su niñez y juventud vivió en Monterrey, Nuevo León, en cuya Universidad cursó estudios primero de Ingeniería Civil, para…

Con el auge de la actividad periodística y la difusión masiva, en la segunda mitad del siglo XX comenzaron a aparecer suplementos de carácter cultural y literario en los principales medios impresos de la ciudad.

 

El Grillo Verde

En los años sesenta Salomón González coordinó este suplemento de El Porvenir.

 

Atril

Surgió en los años ochenta en el periódico Tribuna de Monterrey, del grupo editorial García Valesca, dirigido por el locutor y periodista René Alonso.

 

El Volantín

Fue fundado por Luis Martín en 1981, en El Diario de Monterrey.

 

Ensayo

Surgió en 1982 en el periódico El Norte; sus primeros directores fueron Rosalinda González y Felipe Díaz Garza, y en él destacó la publicación de poesía, relato, crónica y cuento.

 

Aquí vamos

Comenzó a circular en 1982 como parte de El Porvenir, creado y dirigido primero por el poeta Jorge Cantú de la Garza, posteriormente estuvo a cargo de Rosaura Barahona y más tarde de José Jaime Ruiz. Se convirtió en un referente de la difusión literaria en Nuevo León.

La Universidad Autónoma de Nuevo León ha sido desde sus inicios piedra angular del quehacer cultural del estado, como lo atestiguan sus publicaciones periódicas.

 

Personaje crucial en la conformación de este panorama fue Raúl Rangel Frías, quien primero como director del Departamento de Acción Social Universitaria y después como rector propició el establecimiento de importantes instituciones culturales: las revistas Armas y Letras y Universidad, la Escuela de Verano, la Facultad de Filosofía y Letras, el Taller de Artes Plásticas y la Biblioteca Universitaria Alfonso Reyes, actualmente concentrada en gran parte en la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria, son muestras de su trabajo en sus distintas gestiones.

 

Universidad

El primer número se publicó en septiembre de 1942 como órgano oficial del Consejo de Cultura Superior. A partir de su segundo número fue la revista oficial de la Universidad de Nuevo León. Desde entonces tuvo varias épocas con distintos formatos y contenidos.

 

Armas y Letras

Comenzó como un boletín mensual en enero de 1944, con Raúl Rangel Frías como su director hasta 1950. Aunque su periodicidad fue intermitente, a partir del año 2000 adquirió su actual formato de revista.

 

Vida Universitaria

Este periódico inició como boletín en el rectorado de Raúl Rangel Frías. Su primera época va de 1951 a 1986 y en sus páginas puede apreciarse la obra de artistas plásticos que entonces iniciaban su carrera, como Guillermo Ceniceros y Gerardo Cantú. En 1996, siendo Secretario de Extensión y Cultura Humberto Salazar Ortiz, inició su segunda época. Actualmente tiene una periodicidad quincenal y se ha consolidado como una importante publicación informativa y de difusión cultural de la UANL.

 

Interfolia

Surgió en 1953 como órgano mensual de la Biblioteca Universitaria, bajo la dirección de Israel Cavazos, a quien sucedió José Ángel Rendón hasta 1980. Esos veintisiete años pueden leerse como una época compacta y de continuidad sin precedentes en el ámbito editorial regiomontano, con más de trescientos boletines publicados ininterrumpidamente. Tras apariciones discontinuas entre 1991 y 1996, en 2008 se inició una nueva época ya con formato de revista bajo la dirección de Minerva Margarita Villarreal.

 

Humanitas

Este anuario empezó a publicarse en 1960 desde el Centro de Estudios Humanísticos, entonces a cargo de Agustín Basave Fernández del Valle y cuyo titular actual es Alfonso Rangel Guerra.

 

Cathedra

Publicación de la Facultad de Filosofía y Letras centrada en las ciencias sociales y las humanidades; empezó en 1969 con Miguel Covarrubias como director.

 

Deslinde

Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras cuya primera etapa, iniciada en 1982, daba cabida a las ciencias sociales y las humanidades; en 2016, bajo la dirección de José Javier Villarreal, inició una nueva época como publicación dedicada exclusivamente a la literatura.

El florecimiento del trabajo editorial se vio afectado, como muchas otras actividades, por la irrupción de la Revolución Mexicana y la época de inestabilidad política que siguió al fin del conflicto armado, lo que originó el exilio de algunos escritores nuevoleoneses, como Héctor González y Felipe Guerra Castro. Afortunadamente, tras la época revolucionaria la vida cultural se reactivó con la participación de jóvenes como José Alvarado y Raúl Rangel Frías.

En 1933 se fundó la Universidad de Nuevo León, que contó con el respaldo de Alfonso Reyes, quien desde Brasil escribió su Voto por la Universidad del Norte. Después de la inquietud que suscitó la política educativa del gobierno del presidente Lázaro Cárdenas y su instauración en las universidades, en nuestro estado se conformó el Consejo de Cultura Superior, que asumió la dirección de los planteles hasta 1943, cuando la Universidad retomó su actividad de manera normal.

Desde su fundación y hasta la actualidad, la UANL se erige como un eje de la producción editorial en el estado, destacando las publicaciones de carácter humanístico y literario de la Editorial Universitaria, la Facultad de Filosofía y Letras y la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. Así mismo, realiza coediciones con instituciones como el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, el Fondo Editorial de Nuevo León, el Tecnológico de Monterrey, con editoriales independientes y otras de tipo comercial.

En el siglo XX Nuevo León tiene ya una industria editorial consolidada, esto permitió la especialización de las publicaciones: tecnológicas, científicas, de carácter social, así como de índole cultural. Los materiales que aquí se exponen ilustran solamente la producción editorial de este período ligada a la creación artística y literaria, y da cuenta de los proyectos emprendidos por algunos intelectuales de Monterrey.

 

Renacimiento

Semanario publicado de 1904 a 1910 bajo la dirección de Antonio de la Paz Guerra y Santiago Roel; destacó la figura de Felipe Guerra Castro y contó entre sus colaboradores a Nemesio García Naranjo, Oswaldo Sánchez, Héctor González, entre otros. Algunos de ellos fueron miembros de la Sociedad científico-literaria “José Eleuterio González”, fundada en 1899 y que reunía a jóvenes estudiantes del Colegio Civil.

 

Revista Contemporánea

Ve la luz en 1909 con Virgilio Garza como director y Ricardo Arenales, más conocido como Porfirio Barba Jacob, a cargo de la redacción. En este medio fueron dados a conocer algunos de los primeros textos del joven Alfonso Reyes y contó con colaboraciones de autores de reconocimiento internacional, como Miguel de Unamuno y José Asunción Silva.

 

Zig-Zag

En 1909 el salvadoreño Alberto Buerón fundó este semanario que más tarde adquirió Héctor González. Además de su importante papel en la difusión del arte, de la literatura y la cultura, destacó por el trabajo del ilustrador Mariano Martínez.

 

Kátharsis

En 1955 tres destacados universitarios, Hugo Padilla, Homero Garza y Arturo Cantú, empezaron a editar esta revista; colaboraron en ella Gabriel Zaid, Jorge Cantú de la Garza, Isabel Fraire, Carmen Alardín, Alfonso Rangel Guerra, José Ángel Rendón, entre otros autores locales.

 

Apolodionis

Revista de la agrupación Arte Universitario, conformada en los años sesenta, cuyo trabajo editorial comenzó a hacer mayor énfasis en la relación entre literatura, diseño editorial e ilustración, tanto en esta publicación periódica como en los libros que editó; son notables los trabajos de los pintores y grabadores Manuel Durón y Guillermo Ceniceros, presentes en varios de los ejemplares publicados por este grupo; cabe destacar la participación del escritor Miguel Covarrubias.

 

Poesía en el mundo

Colección creada en los años sesenta por el arquitecto Manuel Rodríguez Vizcarra, que editó la Asociación de Estudiantes de Arquitectura del Tecnológico de Monterrey, con obra de autores del ámbito nacional, entre los que se pueden mencionar a Alfonso Reyes, Gabriel Zaid, Elsa Cross, Emilio Carballido, Vicente Leñero, Pedro Garfias, Margit Frenk; extranjeros como Pedro Calderón de la Barca, Federico García Lorca. Poesía en el mundo también publicó obra de T.S. Eliot, Antoine de Saint-Exupéry, Paul Claudel, Salvatore Quasimodo, Paul Valéry, Charles Baudelaire, traducciones de textos medievales de Luis Astey, por lo que puede considerarse como uno de los más importantes esfuerzos por difundir traducciones de poesía hasta entonces.

 

Salamandra. Revista Mexicana de Cultura

Publicación editada por Arte Universitario y Editorial Alfonso Reyes, esta última fundada por Alfonso Reyes Aurrecoechea. La revista contó con la dirección de Alfonso Reyes Martínez, quien también coordinó otros proyectos editoriales del estado. Su primera época abarca de 1969 a 1973, y una segunda de 1991 a 1993.

 

Hogaza, hoja de poesía

Revista que se publicó de 1983 a 1988. En su primera etapa era auspiciada con recursos de maestros y alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, así como de la Preparatoria No. 1, además de otros particulares. A partir de 1985 recibió apoyo del ISSSTE, lo que le permitió llegar a otra cantidad considerable de números. Fue coordinada por Minerva Margarita Villarreal y José Javier Villarreal y se publicó a autores como José Kozer, Hernán Lavín Cerda, Francisco Hernández, Carlos Montemayor, Marco Antonio Campos, Myriam Moscona, Ricardo Yañez, Evodio Escalante, David Huerta y Christopher Domínguez Michael, y traducciones de Lucian Blaga y Dino Campana.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la prensa rotativa y el linotipo transformaron radicalmente la producción material de las publicaciones; mientras que en el aspecto formal se modificó el manejo de contenidos al tomar mayor relevancia el registro de datos concretos sobre los sucesos.

Así mismo, personajes involucrados en el ámbito editorial tuvieron también participación activa en la configuración industrial de Nuevo León, tales son los casos de Desiderio Lagrange, quien, junto a su hermano Alfonso, fundaría un taller de fotograbado y desarrollaría una empresa de lácteos; por su parte, el coronel Joseph A. Robertson estuvo involucrado en el tendido de líneas ferroviarias en la región y sería el pionero en la introducción del cultivo de naranja en Montemorelos.

 

1880    Desiderio Lagrange inicia la publicación de La Revista de Monterrey, que se editará hasta 1886; a partir de 1883 se produce en prensa rotativa.

1892    El coronel Joseph A. Robertson emplea el linotipo para la composición de Monterrey News, periódico que de acuerdo con Héctor González: “inició la transformación del periódico regiomontano, al dar preferencia a la información sobre el artículo”.

1919    Jesús Cantú Leal, tras participar en proyectos tan relevantes como la Revista Contemporánea, adquiere el periódico El Porvenir.

1922    Rodolfo Junco de la Vega Voigt funda el periódico vespertino El Sol.

1938    Desde la Editora El Sol, Rodolfo Junco de la Vega Voigt funda el periódico matutino El Norte.

1974    Jesús Dionisio González inicia la publicación de El Diario de Monterrey, hoy Milenio.

No se puede entender la actividad editorial de Nuevo León en el siglo XIX sin ligarla a la convulsa actividad política que buscaba conformar una nación. El período de 1817 a 1860 se caracteriza por la publicación de textos de carácter político, patriótico y oficial, como proclamas, folletos y boletines.

 

1821    Ven la luz las primeras proclamas y los primeros folletos y boletines.

 

1824    El gobierno de Nuevo León adquirió otra imprenta en la que se hizo el primer periódico en Monterrey: La Gazeta Constitucional, cuyo primer número data del 3 de agosto de 1826.

 

1831    Manuel María de Llano inició El Antagonista, primer periódico civil.

 

1855    El Restaurador de la Libertad, del movimiento de insurrección contra el gobierno de Santa

Anna.

 

A partir de 1860 y hasta finales de ese siglo, de la mano con la militancia política, comienzan a aparecer publicaciones de carácter cultural, literario y científico. Además de los periódicos, otras publicaciones propiciaron la diversificación de temas. Muestra de ello son las memorias de las ceremonias de entrega de premios del Colegio Civil de Monterrey, que dieron a conocer los poemas de los alumnos premiados, como Juan Villalón, Pedro J. Morales y Manuel Rocha, que después destacarían en el plano cultural de la ciudad; además de las referidas obras de José Eleuterio González “Gonzalitos”, y traducciones de novelas extranjeras, mientras que la producción novelística nacional habría de esperar al siguiente siglo para ser considerada por los impresores regiomontanos.

 

1863    La Revista de Nuevo León y Coahuila, dirigida por Manuel García Rejón.

 

1864    Durante la breve estancia de Benito Juárez en Monterrey junto al periodista y poeta Guillermo Prieto, se publicaron 14 números de El Cura de Tamajón. Periódico Dominguero. También se publicó La Tertulia. Periódico Político y Literario, que incluía comunicados oficiales, crítica política, variedades como poemas, prosas de carácter literario y divertimentos rítmicos, como charadas.

 

1865    El Faro de Monterrey. Periódico comercial, literario y de avisos.

 

1863    Tratado de anatomía general, de José Eleuterio González.

 

1876    Biografía del benemérito mexicano D. Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra, de José Eleuterio González.

 

1882    Traducción de Su magestad el dinero, de Xavier de Montépin, entre otras obras cuya traducción se publicó en el taller de Desiderio Lagrange.