En el siglo XX Nuevo León tiene ya una industria editorial consolidada, esto permitió la especialización de las publicaciones: tecnológicas, científicas, de carácter social, así como de índole cultural. Los materiales que aquí se exponen ilustran solamente la producción editorial de este período ligada a la creación artística y literaria, y da cuenta de los proyectos emprendidos por algunos intelectuales de Monterrey.

 

Renacimiento

Semanario publicado de 1904 a 1910 bajo la dirección de Antonio de la Paz Guerra y Santiago Roel; destacó la figura de Felipe Guerra Castro y contó entre sus colaboradores a Nemesio García Naranjo, Oswaldo Sánchez, Héctor González, entre otros. Algunos de ellos fueron miembros de la Sociedad científico-literaria “José Eleuterio González”, fundada en 1899 y que reunía a jóvenes estudiantes del Colegio Civil.

 

Revista Contemporánea

Ve la luz en 1909 con Virgilio Garza como director y Ricardo Arenales, más conocido como Porfirio Barba Jacob, a cargo de la redacción. En este medio fueron dados a conocer algunos de los primeros textos del joven Alfonso Reyes y contó con colaboraciones de autores de reconocimiento internacional, como Miguel de Unamuno y José Asunción Silva.

 

Zig-Zag

En 1909 el salvadoreño Alberto Buerón fundó este semanario que más tarde adquirió Héctor González. Además de su importante papel en la difusión del arte, de la literatura y la cultura, destacó por el trabajo del ilustrador Mariano Martínez.

 

Kátharsis

En 1955 tres destacados universitarios, Hugo Padilla, Homero Garza y Arturo Cantú, empezaron a editar esta revista; colaboraron en ella Gabriel Zaid, Jorge Cantú de la Garza, Isabel Fraire, Carmen Alardín, Alfonso Rangel Guerra, José Ángel Rendón, entre otros autores locales.

 

Apolodionis

Revista de la agrupación Arte Universitario, conformada en los años sesenta, cuyo trabajo editorial comenzó a hacer mayor énfasis en la relación entre literatura, diseño editorial e ilustración, tanto en esta publicación periódica como en los libros que editó; son notables los trabajos de los pintores y grabadores Manuel Durón y Guillermo Ceniceros, presentes en varios de los ejemplares publicados por este grupo; cabe destacar la participación del escritor Miguel Covarrubias.

 

Poesía en el mundo

Colección creada en los años sesenta por el arquitecto Manuel Rodríguez Vizcarra, que editó la Asociación de Estudiantes de Arquitectura del Tecnológico de Monterrey, con obra de autores del ámbito nacional, entre los que se pueden mencionar a Alfonso Reyes, Gabriel Zaid, Elsa Cross, Emilio Carballido, Vicente Leñero, Pedro Garfias, Margit Frenk; extranjeros como Pedro Calderón de la Barca, Federico García Lorca. Poesía en el mundo también publicó obra de T.S. Eliot, Antoine de Saint-Exupéry, Paul Claudel, Salvatore Quasimodo, Paul Valéry, Charles Baudelaire, traducciones de textos medievales de Luis Astey, por lo que puede considerarse como uno de los más importantes esfuerzos por difundir traducciones de poesía hasta entonces.

 

Salamandra. Revista Mexicana de Cultura

Publicación editada por Arte Universitario y Editorial Alfonso Reyes, esta última fundada por Alfonso Reyes Aurrecoechea. La revista contó con la dirección de Alfonso Reyes Martínez, quien también coordinó otros proyectos editoriales del estado. Su primera época abarca de 1969 a 1973, y una segunda de 1991 a 1993.

 

Hogaza, hoja de poesía

Revista que se publicó de 1983 a 1988. En su primera etapa era auspiciada con recursos de maestros y alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, así como de la Preparatoria No. 1, además de otros particulares. A partir de 1985 recibió apoyo del ISSSTE, lo que le permitió llegar a otra cantidad considerable de números. Fue coordinada por Minerva Margarita Villarreal y José Javier Villarreal y se publicó a autores como José Kozer, Hernán Lavín Cerda, Francisco Hernández, Carlos Montemayor, Marco Antonio Campos, Myriam Moscona, Ricardo Yañez, Evodio Escalante, David Huerta y Christopher Domínguez Michael, y traducciones de Lucian Blaga y Dino Campana.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la prensa rotativa y el linotipo transformaron radicalmente la producción material de las publicaciones; mientras que en el aspecto formal se modificó el manejo de contenidos al tomar mayor relevancia el registro de datos concretos sobre los sucesos.

Así mismo, personajes involucrados en el ámbito editorial tuvieron también participación activa en la configuración industrial de Nuevo León, tales son los casos de Desiderio Lagrange, quien, junto a su hermano Alfonso, fundaría un taller de fotograbado y desarrollaría una empresa de lácteos; por su parte, el coronel Joseph A. Robertson estuvo involucrado en el tendido de líneas ferroviarias en la región y sería el pionero en la introducción del cultivo de naranja en Montemorelos.

 

1880    Desiderio Lagrange inicia la publicación de La Revista de Monterrey, que se editará hasta 1886; a partir de 1883 se produce en prensa rotativa.

1892    El coronel Joseph A. Robertson emplea el linotipo para la composición de Monterrey News, periódico que de acuerdo con Héctor González: “inició la transformación del periódico regiomontano, al dar preferencia a la información sobre el artículo”.

1919    Jesús Cantú Leal, tras participar en proyectos tan relevantes como la Revista Contemporánea, adquiere el periódico El Porvenir.

1922    Rodolfo Junco de la Vega Voigt funda el periódico vespertino El Sol.

1938    Desde la Editora El Sol, Rodolfo Junco de la Vega Voigt funda el periódico matutino El Norte.

1974    Jesús Dionisio González inicia la publicación de El Diario de Monterrey, hoy Milenio.

No se puede entender la actividad editorial de Nuevo León en el siglo XIX sin ligarla a la convulsa actividad política que buscaba conformar una nación. El período de 1817 a 1860 se caracteriza por la publicación de textos de carácter político, patriótico y oficial, como proclamas, folletos y boletines.

 

1821    Ven la luz las primeras proclamas y los primeros folletos y boletines.

 

1824    El gobierno de Nuevo León adquirió otra imprenta en la que se hizo el primer periódico en Monterrey: La Gazeta Constitucional, cuyo primer número data del 3 de agosto de 1826.

 

1831    Manuel María de Llano inició El Antagonista, primer periódico civil.

 

1855    El Restaurador de la Libertad, del movimiento de insurrección contra el gobierno de Santa

Anna.

 

A partir de 1860 y hasta finales de ese siglo, de la mano con la militancia política, comienzan a aparecer publicaciones de carácter cultural, literario y científico. Además de los periódicos, otras publicaciones propiciaron la diversificación de temas. Muestra de ello son las memorias de las ceremonias de entrega de premios del Colegio Civil de Monterrey, que dieron a conocer los poemas de los alumnos premiados, como Juan Villalón, Pedro J. Morales y Manuel Rocha, que después destacarían en el plano cultural de la ciudad; además de las referidas obras de José Eleuterio González “Gonzalitos”, y traducciones de novelas extranjeras, mientras que la producción novelística nacional habría de esperar al siguiente siglo para ser considerada por los impresores regiomontanos.

 

1863    La Revista de Nuevo León y Coahuila, dirigida por Manuel García Rejón.

 

1864    Durante la breve estancia de Benito Juárez en Monterrey junto al periodista y poeta Guillermo Prieto, se publicaron 14 números de El Cura de Tamajón. Periódico Dominguero. También se publicó La Tertulia. Periódico Político y Literario, que incluía comunicados oficiales, crítica política, variedades como poemas, prosas de carácter literario y divertimentos rítmicos, como charadas.

 

1865    El Faro de Monterrey. Periódico comercial, literario y de avisos.

 

1863    Tratado de anatomía general, de José Eleuterio González.

 

1876    Biografía del benemérito mexicano D. Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra, de José Eleuterio González.

 

1882    Traducción de Su magestad el dinero, de Xavier de Montépin, entre otras obras cuya traducción se publicó en el taller de Desiderio Lagrange.

En la segunda década del siglo XIX se conocieron en Londres fray Servando Teresa de Mier y Francisco Javier Mina, dos personajes que habían luchado por la libertad de sus naciones. Persuadidos por fray Servando, Mina y otros liberales españoles se embarcaron hacia tierras americanas con el fin de respaldar el movimiento insurgente en la Nueva España. Entre los suministros para la milicia, adquirieron una imprenta, debido a que fray Servando concebía la construcción de la nueva nación no sólo como un proceso bélico, sino también cultural e intelectual. Arribaron en Estados Unidos y contrataron en Baltimore a Samuel Bangs, joven impresor de Boston, quien operaría la imprenta.

En 1817, tras la caída de las tropas insurgentes en Soto la Marina a manos de las fuerzas realistas del general Joaquín de Arredondo, la imprenta de Mier fue trasladada a Monterrey, donde fue la primera en operar: los primeros documentos impresos en la ciudad datan de 1821. Vito Alessio Robles rechaza la tesis de José Eleuterio González, según la cual otra imprenta habría arribado a Monterrey antes que la traída por fray Servando, pues no existe documentación que acredite estos hechos; en cambio, con base en una misiva de Bangs dirigida a fray Servando, establece que la imprenta de Mier ya estaba activa en la ciudad en las fechas referidas por Gonzalitos.

 

Boletín I de la División Ausiliar de la República Mexicana

Es el primer documento impreso en la región; data del 26 de abril de 1817 y contiene una breve exposición de los motivos que llevaron a Mina a realizar esta campaña en el Noreste de la Nueva España, la arenga que dirigió a su ejército el 12 de abril de ese año en el Río Bravo del Norte y la titulada “A los españoles y americanos” el 25 de abril en Soto la Marina. Fue realizado en el cuartel general de Soto la Marina, en la costa de Nuevo Santander (hoy Tamaulipas).

 

Habitantes de las quatro Provincias de Oriente de esta América Septentrional

Es de la autoría de Joaquín de Arredondo, general realista que incautó la imprenta de fray Servando y la trajo a nuestra ciudad.

 

A los habitantes de esta Nueva España

Es el título de la proclama del virrey conde de Venadito publicada en 1821 en Monterrey, cuando ya estaba en estas tierras la imprenta traída desde Londres por fray Servando Teresa de Mier y Francisco Javier Mina.

Esta exposición ofrece un panorama de los doscientos años del desarrollo de la imprenta en la región tomando como eje expositivo Monterrey y los acervos que se resguardan en la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Mención especial merece la colaboración del Museo Regional de Nuevo León, El Obispado, que ha facilitado la reproducción fotográfica de la prensa traída por fray Servando Teresa de Mier y la imprenta Chandler & Price, de hierro ensamblado; piezas que permiten al espectador tener una idea del origen de la letra impresa en nuestra región.

La muestra contempla diversas fases:

  • Textos políticos, patrióticos y oficiales predominan en la naciente actividad editorial del Noreste en las primeras décadas del siglo XIX.
  • Hacia la segunda mitad del siglo XIX toman relevancia publicaciones de carácter cultural, literario y científico.
  • Debido al crecimiento exponencial de las empresas editoriales, producto de los avances tecnológicos y sociales, la aproximación al siglo XX se ha ceñido a las publicaciones culturales y literarias, así como a la producción editorial de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
  • La exposición concluye con los suplementos culturales que aparecieron incluidos en los diarios regiomontanos más importantes y cuyo auge durante la década de los ochenta significó un paradigma de la historia editorial reciente de nuestra ciudad.

37 aniversario de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria

JUEVES 9 DE NOVIEMBRE 10:30 horas Conferencia: “Nombre y renombre. Las máscaras y el espejo en la poesía de Gabriela Mistral”. Imparte: Dr. Santiago Daydí-Tolson. Recital: Canción de arte basada en la obra de Gabriela Mistral. Intérprete: Cecilia Montemayor, soprano. VIERNES 10 DE NOVIEMBRE 10:30 horas Presentación del libro Cruzada por una nación. Edición crítica…